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PosDieciocho: 8 platos sin carne para que descansen el cuerpo y el bolsillo

Acabadas las Fiestas Patrias, pero con muchos asados y empanadas circulando por nuestro organismo, no está mal hacer un parelé. Aquí algunas ideas simples y baratas para reponer tanto la digestión como el presupuesto. (Vía La Tercera.cl )

Hace 8 meses

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Pescado al natural

Si ya no les entra a la boca un solo bocado de alimentos calientes, un buen plato de ceviche ayudará a refrescar boca y estómago con algo fresco y sano. Además, el ají aportará lo suyo para depurar su tan machacado organismo.

Ceviche mixto con palta y ají verde (para dos personas)

  • 600 grs de reineta o corvina filteteada
  • 10 ostiones desconchados
  • 1/2 cebolla morada cortada en pluma
  • 1 ají verde
  • 1 palta
  • ½ atado de cilantro
  • Sal, limón sutil y aceite de oliva

Instrucciones

  1. Cortar el pescado en cuadros de unos dos centímetros, aproximadamente, y disponerlos en un bol junto con los ostiones y la cebolla.
  2. Abrir el ají verde, sacarle sus pepas y nervaduras, cortarlo en trozos grandes y agregarlos también al bol.
  3. Abrir la palta, sacar el cuesco, extraer su carne, cortarla en cubos similares a los del pescado y añadirla al resto de los ingredientes.
  4. Picar bien fino el cilantro y sumarlo al bol, para finalmente aliñar todo con un poco de sal, algunas gotas de aceite de oliva y el jugo de unos dos limones.
  5. Revolver muy bien pero de manera suave, para no dañar los ingredientes y dejar reposar por cinco minutos a temperatura ambiente. Corregir de sal y limón si fuese necesario y servir.

Legumbres reponedoras

Comer legumbres no solo es sano sino que también muy reponedor, tanto para el organismo como para nuestro bolsillo: tienen un valor muy inferior al de cualquier carne y cuentan con un gran rendimiento en la cocina. Ahora bien, si la idea es bajarle a la proteína y la grasa animal, no conviene prepararlas con chorizo o longaniza: lo mejor es guisarlas con verduras, tal como mostramos en esta receta.

Lentejas con verduras(4 personas)

  • ½ kilo de lentejas
  • ½ cebolla picada en cubos pequeños
  • 2 varas de apio picadas bien fino
  • 2 zanahorias peladas y picadas en cubos pequeños
  • 2 tazas de repollo picado muy fino
  • 3 dientes de ajo pelados y picados bien finos
  • 1 taza de vino blanco
  • 2 hojas de laurel
  • Sal, pimienta, pimentón dulce y aceite de oliva

Instrucciones

  1. Lavar y remojar las lentejas por al menos cinco horas (idealmente, de un día para otro).
  2. Cuando ese tiempo haya pasado, calentar un poco de aceite de oliva en una olla grande, ojalá de fondo grueso, y pochar ahí todas las verduras, condimentadas solo con sal.
  3. Cuando los vegetales estén blandos pero no quemados, agregar las hojas de laurel y el ají de color. Revolver bien.
  4. Añadir el vino blanco y volver a revolver, removiendo todo lo que haya quedado pegado al fondo.
  5. Esperar unos minutos a que se evapore el alcohol y después agregar las lentejas, más un toque de pimienta.
  6. Cubrir todo con agua tibia y cocinar a fuego fuerte y olla tapada hasta el primer hervor. Luego bajar al mínimo y cocinar por media hora o hasta que las lentejas estén blandas. Una vez que lleguen al punto deseado de cocción, servir.

Contundencia sin carne

Este plato perfectamente podría estar en el menú de Fiestas Patrias, ya que es rico, contundente y muy chileno. Pero claro, parece que no hay manera de pelearle a las empanadas y menos a la parrilla. Sin embargo, cuando estamos sufriendo las consecuencias de un fin de semana largo demasiado carnívoro, un plato de charquicán con cochayuyo viene muy bien.

Charquicán de cochayuyo (4 personas)

  • 2 tazas de cochayuyo picado en trozos pequeños
  • 700 grs de zapallo pelado y partido
  • 1 kg de papas peladas y partidas
  • ½ cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 zanahoria pelada y picada en cubos pequeños
  • 1 taza de choclo cocido (puede ser congelado o en conserva)
  • 1 taza de arvejas cocidas (puede ser congelado)
  • Sal, pimienta, comino y aceite de oliva

Instrucciones

  1. Dejar el cochayuyo hidratando desde la noche anterior en agua con vinagre.
  2. Al día siguiente, enjuagarlo bien, hervirlo durante quince minutos, colarlo y reservarlo.
  3. En una olla grande, poner a cocer las papas y el zapallo, ambos en trozos de similar tamaño, con algo de sal. Mientras tanto, cortar la cebolla y el ajo en cubitos bien pequeños.
  4. En una sartén con aceite de oliva, sofreír los ingredientes en este orden: primero la cebolla y la zanahoria, luego el cochayuyo y el ajo, además de una pizca de sal, pimienta y algo de comino. Apenas comience a dorarse el ajo y la cebolla, retirar del fuego.
  5. Una vez que las papas y el zapallo estén cocidos, botarles el agua y moler todo con una cuchara de palo, de manera que igual queden trozos y no sea un puré uniforme. Después verter encima el sofrito con cochayuyo y todos sus jugos, además del choclo y las arvejas.
  6. Revolver bien para que todo se mezcle y cocinar por diez minutos más a fuego bajo, con la olla tapada. Finalmente, corregir de sal si fuese necesario.

Budín para todas y todos

Barato y fácil de preparar: así es este budín de coliflor, ideal para estómagos y presupuestos débiles, pero con el potencial de gustarle a todos en la familia.

Budín de coliflor ( 4 personas)

  • ½ coliflor
  • ½ cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 4 huevos
  • 1 taza de crema
  • 100 grs de queso mozzarella rallado
  • Sal, pimienta, nuez moscada y aceite de oliva

Instrucciones

  1. Precalentar el horno a fuego medio (180º). Cortar la coliflor en pequeños trozos, la cebolla en cuadros pequeños y los dientes de ajo bien finos.
  2. Saltear todo esto en un sartén grande con un poco de aceite de oliva y condimentar con sal, pimienta y nuez moscada a gusto.
  3. Cocinar a fuego lento, revolviendo constantemente hasta que la coliflor se ablande un poco. Luego, retirar del fuego y dejar que se enfríe.
  4. Finalmente, verter en una fuente para horno y agregar los huevos y la crema. Revolver bien y espolvorear por encima el queso rallado. Llevar al horno a media intensidad, con calor por arriba, hasta que gratine. Sacar y servir.

Un clásico olvidado

Hace varias décadas, era común que cuando el pescado en la feria no estaba muy bueno (o había subido mucho de precio), se optara por comprar algunos choritos para hacerlos con arroz. De esta forma, no se dejaba de almorzar con productos del mar, pero se hacía con una receta económica y del gusto de todos. Por lo mismo, aquí va la mentada receta.

Arroz con choritos (4 personas)

  • 2 tazas de arroz grano largo y ancho
  • 1 kilo de choritos medianos
  • 2 dientes de ajo pelados y picados finamente
  • Sal, pimienta y aceite de oliva
  • 1 ramita de apio
  • 2 limones
  • Cilantro recién picado
Instrucciones
  • Lavar muy bien los choritos, cepillando sus conchas y enjuagando en abundante agua fría para luego reservar.
  • En una olla bien grande, calentar un poco de aceite y sofreír el arroz con los ajos, más una pizca de sal y algo de pimienta. Agregar también la ramita de apio para perfumar y revolver hasta que los granos de arroz comiencen a perder su transparencia y se tornen levemente blancos.
  • En ese momento, y con cuidado, agregar cuatro tazas de agua recién hervida —o el doble de las de arroz— y revolver para dejar parejo el arroz.
  • Agregar también los choritos y cocinar con la olla tapada, sobre un tostador y con el fuego al mínimo, por unos veinte minutos o hasta que se consuma toda el agua.
  • Retirar la olla del fuego, desechar los choritos que no se hayan abierto y servir, espolvoreando cada plato con bastante cilantro y unas gotas de jugo de limón.

 

Pasta sana

Un buen plato de pasta siempre viene bien, más tras un fin de semana de excesos. Por lo mismo, vale la pena no llenarlo de carne, como en esta opción que tiene brócoli.

Pasta con brócoli y anchoas (4 personas)

  • 1 paquete (400 grs) de cualquier pasta corta
  • ½ brócoli grande
  • 4 dientes de ajo pelados
  • Sal, pimienta, perejil y aceite de oliva
  • Queso rallado

Instrucciones

  1. Cortar el brócoli de un tamaño pequeño, capaz de entrar a la boca en un solo bocado. Guardar los tallos que hayan sobrado para otra preparación y luego meter los arbolitos en una olla con agua hirviendo y un poco de sal.
  2. Dejar ahí por unos ocho minutos con la olla tapada. Después, sacarlos e inmediatamente sumergirlos en un bol con agua y hielo, para así cortar su cocción.
  3. A continuación, cortar los dientes de ajo lo más finos posible y luego saltearlos, en una sartén bien grande, con aceite de oliva y una pizca de sal.
  4. Cuando el ajo apenas comience a tomar color, agregar el brócoli (bien seco y escurrido), más un poco de pimienta. Saltear todo por unos minutos y luego retirar del fuego.
  5. Preparar la pasta según las instrucciones del fabricante y, cuando esté lista, reservar un poco del agua de cocción, escurrirla bien y agregarla a la sartén con el brócoli y el ajo.
  6. Revolver bien, agregarle un poco del agua reservada y un generoso chorro de aceite de oliva, y luego emplatar con pimienta, queso rallado y perejil picado encima.

La verdadera ensalada César

Tras la vuelta al trabajo, sobre todo después de Fiestas Patrias y la llegada de la primavera, se hace muy común que muchos oficinistas reemplacen su almuerzo por una ensalada, la que en muchos casos es la famosa ensalada César. Pero ojo, que muchas de las que se ofrecen por ahí están lejísimos de la receta original. Acá, una un poco más tradicional.

Ensalada César con pollo

  • 1 lechuga costina deshojada, lavada y seca
  • 1 pechuga de pollo
  • 250 grs de queso parmesano rallado grueso
  • 300 grs de crutones
  • 6 filetes de anchoa
  • ½ taza de mostaza Dijon
  • 1 limón
  • Sal, pimienta, aceite de oliva y salsa inglesa

Instrucciones

  1. Cortar la pechuga en cuatro filetes, salar por ambas caras y luego cocinar en una grilla, untada con una pizca de aceite de oliva, hasta que la carne esté cocida pero no seca. Retirar el pollo de la grilla y esperar a que se enfríe a temperatura ambiente.
  2. Mientras tanto, picar lo más pequeño posible las anchoas (casi convirtiéndolas en una pasta) y luego ponerlas en un bol junto con la mitad del queso rallado, la mostaza, un chorrito de salsa inglesa, sal y pimienta a gusto.
  3. Agregar al bol un generoso chorro de aceite de oliva y el jugo de un limón. Revolver todo (mejor con un batidor de alambre) hasta conseguir la consistencia de una salsa.
  4. Una vez que el pollo esté frío, cortarlo en cubos y disponerlo en una fuente, en la que previamente habremos puesto las lechugas cortadas en trozos grandes y con su “abertura” hacia arriba, de manera que sirva para juntar la salsa, la que verteremos encima de manera uniforme.
  5. Por último, agregar los crutones y el queso rallado restante. Poner un toque más de pimienta recién molida y listo.

Pura economía (y salud) doméstica

Otro clásico olvidado de nuestra cocina son los pejerreyes falsos, que no solo nos permiten aprovechar los tallos de la acelga sino que posibilitan armar un plato completo sin usar nada de carne. Así las cosas, son un candidato seguro para esta semana posdieciochera. ¿La receta? A continuación.

Pejerreyes falsos (4 personas)

  • 15 a 20 tallos de acelga (los más grandes que consigan)
  • 2 huevos
  • 1/2 taza de leche entera
  • Harina
  • Sal y pimienta
  • Aceite de maravilla

Instrucciones

  1. Bien limpios y sin hilos, hervir los tallos de acelga en una olla con agua y un poco de sal.
  2. Una vez que estén ligeramente blandos, sacarlos y pasarlos por agua fría con hielo (para cortar la cocción), y luego dejarlos en un colador para que boten toda el agua.
  3. Mientras, en un bol bien grande, batir los dos huevos y luego agregar la mitad de la leche y una cucharada de harina. Seguir batiendo hasta que no queden grumos. Si está demasiado espeso, agregar un poco más de leche; el objetivo es lograr una consistencia semilíquida.
  4. Luego, tomar los tallos y sumergirlos en el batido por unos quince minutos. Después, sacudirlos para botar el exceso y luego freírlos en abundante aceite caliente. Pasar por papel absorbente y luego servir con unas gotitas de limón encima y un poco de salsa tártara para untar.
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